Ya van empezando a marcharse los amigos y reina un clima de melancolía por todos que hace que cada rato que tenemos juntos lo aprovechemos más que de costumbre, así fue la semana pasada, llena de momentos agridulces.
La verdad que la semana no empezó excesivamente bien la verdad, ya que nos pusimos a repasar el proyecto para ir preparando el examen y la presentación y descubrimos bastantes fallos en él por no haberlo repasado en condiciones. El pesimismo se apoderó de nosotros, viendo que varios de los errores eran por despistes tontos y los habíamos pasado por alto. Es más, llegamos a pensar que no aprobaríamos ni de coña con el proyecto pero no más lejos de ahí. Para matar el pesimismo decidimos ver una peli en mi common, y esta vez una comedia que nos alegrase un poco el día.
Al día siguiente, con aires ya renovados y más positivos hicimos una valoración genérica del proyecto y vimos que seguía estando bien y que los errores eran asumibles y comunes en todos los proyectos por falta de dedicación a la hora de revisarlo. Al resto de Erasmus les había pasado parecido y nos dió un poquito más de moral. Tras trabajar todo el día en el proyecto decidimos salir un rato por la noche a la Student, ya que esa era la última noche que estaría abierta y todo el mundo acudiría a despedirse. Y efectivamente comenzaron las despedidas, esta vez fue Felipe, un entrañable Asturiano que estuvo dos años estudiando aquí. La noche no dió para mucho más y pronto fuimos para casa, que había que trabajar en el proyecto.
Durante todo el jueves nos dedicamos a corregir el proyecto y escribir una “Fé de erratas” que no sabíamos si sería correcto entregársela al tutor… De momento la dejamos hecha por si acaso y nos despreocupamos, pues sabíamos donde estaban nuestros fallos y como arreglarlos. Por la tarde intentamos echar una buena pachanga de fútbol sala pero no conseguimos sacar ni 6 tíos, por lo que decidimos echar un partidillo en unos campos de cemento que tienen aquí sin fueras, todo un espectáculo. Ya podían construirlos en España, con 4 tablitas están hechos…
El viernes tuvimos la última reunión con el tutor antes del examen. En ella nos puso al tanto de cómo iría el examen: primero una presentación conjunta de 30 minutos, después nos cambiamos de clase y turnos de 45 minutos para un examen oral individual en el que te pueden preguntar lo que quieran, esperamos que sean benevolentes, después te dan la nota individual y al final una valoración conjunta de todo el grupo. También nos explicó como son las calificaciones aquí en Dinamarca: -3, 00, 02, 4, 7, 10 y 12. Sí, estas son las notas aquí, raras raras, y el aprobado es el 02 (ponen el cero delante para que no te pongas un 12, están en todo). Le comentamos lo de la fé de erratas y le pareció bien, así que problema resuelto y preocupaciones olvidadas.
Por la noche decidimos ir todos a cenar a un buen restaurante como anticipo a la despedida inminente, ya que ese sería el último viernes que estaríamos todos juntos. Fuimos a cenar a un buffet libre muy elegante y creedme que lo rentabilizamos a base de bien. Después nos fuimos todos a la common de Sandra, cuartel general del grupo en el centro, y tuvimos uno de los mejores momentos de todo el Erasmus. Por contarlo de alguna manera, digamos que hicimos un video en el que pusimos de vuelta y media a otro grupo de españoles que se había encargado de amargarnos el Erasmus (vamos, mejor dicho se lo amargaban ellos mismos). Todo el mundo se desahogó y fácil que el video acabe colgado en Youtube, traerá cola! xDDD Después también nos juntamos con otro grupo de Horsens supersimpáticos y estuvimos toda la noche de fiesta, llegando esta vez a las 8, madre mía si ya había que ponerse hasta bronceador…
Ese mismo viernes por la mañana me compré un polito para ir elegante a la defensa del proyecto y una bandera de Dinamarca para que me la firmasen todos los amigos que aquí había conocido. Ya se va llenando poco a poco, será un buen recuerdo del Erasmus, os la enseñaré en breve cuando esté completa.
Ya el sábado decidimos tomarnos el día de relax y estuvimos en mi common cenando y viendo a la selección como pasaba a Semifinales tras derrotar a Sudáfrica. Mientras tanto empezamos a organizar un último viaje para el fin de semana que viene por todo Dinamarca y parece que ya va tomando forma, será una buena manera de acabar la aventura. El domingo más de lo mismo, esta vez con un poco más de trabajo en el proyecto por la mañana y por la tarde a mi common a cenar y ver el Brasil-Italia.
Tanto ayer como hoy nos hemos entregado en cuerpo y alma al proyecto. Hé de decir que hoy no celebraremos San Juan y no porque no se haga, sino porque de verdad que estamos con el proyecto, puede que haya sido la única fiesta importante que nos hemos perdido, lo que dice mucho de nuestra implicación en el proyecto…
Ayer por la noche emitieron por fin el programa de “Españoles por el Mundo” rodado en Dinamarca. No conseguimos que nos grabasen al final, pero bueno, sale muy bien representado el Carnaval de Aalborg con nuestro amigo el peluquero. Un auténtico personaje. No dejéis de ver el programa que merece la pena, aquí lo podéis ver:
[ Españoles por el Mundo - Dinamarca (22/06/09) ]
Además, el reportero del programa escribió una maravillosa entrada en su blog que resume un poco lo que es Dinamarca y pone por bandera la canción “Copenhague” de Vetusta Morla que se está convirtiendo poco a poco en una de las mejores canciones que he escuchado nunca, de hecho también se ha convertido en la canción del Erasmus. Leedlo también por favor:
[ Blog Españoles por el Mundo ]
Por último sólo me queda despedirme de otros dos amigos que nos dejaron esta semana y de los que no ha sido fácil despedirnos. Nunca olvidaremos a Sandra, la navarrica madridista, a la que tantos quebraderos de cabeza dimos reservándonos su common y que me hubiese gustado conocerla un poco mejor. Espero que esa mala suerte que la persigue cambie de una vez. Tampoco nos olvidaremos de Luis, uno de los gaditanos con más arte que he conocido. Simplemente un crack, siempre dispuesto a echar una mano en lo que fuese y a alegrar el día a cualquiera.
La vida está llena de detalles de los que uno no se olvida y un buen regalo enviaré destino Cádiz. Sin la Mosquito no hubiese sido nadie, Gracias Luis!!!