1×28 – Abandonando el barco…

Pues sí amigos, aquí estoy escribiendo mi último post en tierras danesas. Cuando vuelva a escribir ya andaré por tierras españolas, disfrutando del veranito por fin y de la familia, que la verdad que tras estos 5 meses ya hay muchas ganas de volver.  Además tengo que dar un buen achuchón a mi nuevo primito Mario!

Por aquí todo está vacío, absolutamente ni un sólo Erasmus por las calles. Tan sólo nos quedamos 3 o 4 rezagados por aquí que hemos estado intentando pasar lo mejor posible estos días pero ha sido todo bastante aburrido, más aún con el mal tiempo que nos ha acompañado. ¿Dónde están esos 28ºC de la semana pasada? Para una vez que habíamos descubierto algo bueno con las piscinas en Aalborg…

Intenté ir a las piscinas cubiertas ya que tenía unos cuantos tickets que nos sobraron pero incomprensiblemente las cerraron en pleno verano dos semanas, si cuando digo que los daneses son unos aburridos… De todos modos tampoco he parado mucho ya que he tenido que hacer bastantes recados y recoger toda la casa que no es moco de pavo.

El lunes hubo algo más de vidilla por aquí ya que vino Nacho con su hermano y estuvimos tomando unas cervecitas en casa de Félix. Definitivamente necesitábamos algo con graduación para animar un poco la semana. Ahí estuvimos un buen rato comentando experiencias del Erasmus y liberando esas ganas de fiesta acumuladas. Después nos tocó hacer una de las despedidas más duras, la del señor Yeutsalá! ¿Quién me dará la vuelta ahora al nombre de casa cada semana? Ya se me hace raro ver mi nombre bien escrito. También se me hará raro no escuchar el “kawenla” famoso y el “ahora estamos”, míticos ya.

Dicen que en este tipo de aventuras conoces gente con la que simplemente coincides y gente que te marca para toda la vida. Sin duda Nacho será uno de los amigos que conserve para siempre, uno de los mejores tipos que he conocido en mucho tiempo. Dispuesto a sacar una sonrisa a cualquiera y a comprometerse con cualquier cosa, con una tremenda facilidad para hacer amigos. Espero que le vaya todo bien por su nueva aventura inglesa. Un abrazo tio!!

Ya esta mañana comimos en casa de Silvia para celebrar que había acabado por fin el proyecto (momentáneamente pues lo tiene que presentar en Zaragoza, vaya putada…) y para despedirnos de ella. Nunca me olvidaré de esos Spaguettis Teriyaki, todo un descubrimiento que intentaré poner en práctica, no sé si con el mismo éxito. También echaremos de menos su facilidad para “calentar” cualquier tipo de conversación, pero qué maestría! Espero que tenga suerte con su proyecto pues la han llevado por el camino de la amargura.

Mañana cogeré pronto el tren hasta Copenhague para recoger a mis hermanos y mis tíos, con los que haré mi último viaje por Dinamarca y Suecia para rematar toda esta aventura, ya os contaré un poco como ha ido en otro post. También me acompañará hasta la capital Félix,  del que mañana ya me despediré. Le conocí mucho más tarde que a los demás, después de conseguir entender su ácido humor chanante. Un tipo sencillo con las ideas bastante claras, capaz de dar caña a cualquiera que se pusiese por delante. Será el último integrante del popu en abandonar el barco, ánimo!

Ahora me encuentro aquí con la casa completamente vacía, con las maletas por aquí tiradas y repletas de todas las cosas que tenía por la casa que no son pocas. No sólo me llevo ropa, calzado y papeles, sino un montón de recuerdos de todos estos meses que nunca olvidaré (pero qué melodramático se pone uno… snif snif).

Para finalizar el post os adjunto un texto de Arnaud Gemis, un chaval belga integrante de la famosa Lemvigvej, que resume muy acertadamente lo que ha sido todo este Erasmus:

What is it like to be an Erasmus?

Recently, many people asked me what is it like to be an Erasmus? Well… the answer is that I don’t really know. I think that it’s quite different for each of us. I can only tell you what it is for me to be an Erasmus in Aalborg…

Bandera

* it’s discovering new things everyday
* it’s doing things you wouldn’t normally do
* it’s knowing where is Aalborg
* it’s so many great friends
* it’s knowing how much 1 kr. is worthing (nothing)
* it’s the surrealistic and unlikely situations
* it’s Engliiiiiiiiiish
* it’s meeting great people
* it’s discovering things about yourself
* it’s making unlikely friendships
* it’s the surrealistic conversations and gossips
* it’s the international dinners
* it’s the parties
* it’s being able to find your way in a city you didn’t know a few months ago
* it’s Lemvigvej
* it’s “the street”
* it’s eating burgers at 6am
* it’s Fakta, Spar, Føtex, Super best, and Bilka …
* it’s knowing that there is always at least one 7eleven near you
* it’s knowing all the clubs/bars of the street
* it’s rushing to find a birthday present
* it’s the Lemvigvej parties
* it’s the Smørrebrøds
* it’s the boat race
* it’s the lunch at the canteen
* it’s being useless at Danish
* it’s the lack of sleep
* it’s the gym
* it’s the campus
* it’s the Wednesdays at the student house
* it’s being able to swear in most European languages
* it’s having friends in most European countries (and outside Europe)
* it’s the group room
* it’s going on Facebook to find the parties this weekend
* it’s the Friday bars
* it’s Cassiopeia
* it’s interesting courses
* it’s always drinki… consuming with your left hand
* it’s having challenging projects
* it’s working crazy to finish the project on time
* it’s going to the airport or train station to pick up a friend
* it’s the all trips
* it’s looking for a taxi near the street at 7am
* it’s knowing that whatever happens we’ll be late
* it’s knowing that whatever happens the Spanish and Italian will be even more late
* it’s being only 3 to dance in the Nielsen
* it’s the bikes
* it’s the Nielsen, the New Castle, and the Salt
* it’s “the ring of fire”
* it’s trying to remember the name of somebody you already met
* it’s “bullshit”
* it’s “pim pam poum” and “I am”
* it’s going to the street 5 times in a week
* it’s the poker nights
* it’s discovering new games
* it’s the Lemvigvej song
* it’s discovering that there are some Danes that are not blond
* it’s my crappy bed and my small room
* it’s knowing that one of your friend can start striping very soon
* it’s trying to squeeze in the sofa to watch a movie all together
* it’s making a party without any reason
* it’s waiting in the line at the ESN office to get the last tickets
* it’s knowing that Saturday after 5pm everything is closed until Monday morning
* it’s the vodka, the pastis, the rhum, and the beers
* it’s calimoooochooooo
* it’s friends that you’re missing
* it’s the tekniske, the International, Ostre Alle
* it’s the food of so many different countries
* it’s arguing about when is the next bus (everybody having different opinions)
* it’s having lunch at 4pm and dinner at 10pm.
* it’s coming back from a party on foot and seeing the sunrise
* it’s knowing that if you don’t remember the party at least the pictures will be on Facebook tomorrow afternoon
* it’s trying to clean Saturday afternoon after the party
* it’s Copenhagen
* it’s the pasta with pesto
* it’s Carlsberg and Tuborg
* it’s the coke at 3,50€ (+ pan)
* it’s the beers at 70 kr. in the street
* it’s knowing that the first thing you should do in the street is looking for the free drinks
* it’s sharing things you wouldn’t normally share
* it’s discovering things about yourself when you play “I have never ever”
* it’s the never ending threads on Facebook to organize something
* it’s missing stupid things at home
* it’s not being sure where is home exactly
* it’s going to the lake
* it’s the anduja
* it’s knocking on the door to go the other house
* it’s trying to enjoy every second of your Erasmus
* it’s so many things to come
* it’s Obel Kollegiet
* it’s Cassiopeia
* it’s Mosquito
* it’s partusa and Tetas Eleven
* it’s “la ragazza del elevatore”
* it’s EL POPU
* it’s great fun!
* it’s so much more…

but before anything else it’s about all the great people you are with. Thank you to them!


Tras leer todo esto, sin lugar a dudas sé que el irme de Erasmus ha sido la mejor y más sabia decisión que he tomado en toda mi vida.

Published in: on julio 15, 2009 at 10:29 pm  Comentarios (1)  

1×27 – El viaje surrealista

Más aburrido que aburrín que se dice. Se me está haciendo la semana larguísima, contando los días hasta que ya me encuentre con mis hermanos y mis tíos y nos vayamos a hacer el último viaje por tierras danesas y suecas. Ya casi no queda nadie por aquí y me las estoy ingeniando para no morir de aburrimiento entre la piscina y la trilogía del señor de los anilos, again. Así que os voy a contar un poco lo que acontenció la visita de mis amigos la semana pasada, que no defraudó para nada.

El martes 30 me levanté pronto, rematé la maleta y me encaminé a Aarhus a esperar a la primera expedición de amigos que venían de haber pasado el día anterior de visita en Londres y traían unas caritas que eran todo un poema. Demasiada ciudad para un sólo día, mucho mérito tienen. Fuimos después directos hasta Copenhague, sufriendo un poco en el tren ya que no había casi asientos disponibles. Cuando llegamos comimos algo en el KFC y se quedaron durmiendo en el hostel mientras yo iba al aeropuerto a buscar al segundo batallón. Más tarde ya nos reunimos todos en el hostel, nos dimos un duchazo y ale, a conquistar Dinamarca!

Primero visitamos un poco la zona de la biblioteca, Christianborg y por último fuimos derechos al canal, a Nyhavn. Como hacía una tarde magnífica, había muchísima gente disfrutando del buen tiempo, sentados en las terrazas y en el canal bebiendo cerveza. Sin duda mi lugar favorito de CPH. Le dimos leña a las Tuborg del Seven Eleven mientras nos cenábamos unas pizzas sentados junto a los veleros. Tras la cena nos fuimos de fiesta a la aventura. Era un martes y no había casi jaleo, pero no lo pasamos nada mal. Estuvimos en el Wall Street, donde las cervezas eran bastante baratas y después hicimos varios amigos por el camino. Dos pirámides: uno que nos rapeaba, que tiró a una amiga de un bolsazo al suelo y que más tarde le dió una paliza un tío que le sacaba 3 cuerpos, y otro que era muuy cansino pero buen tipo e hizo que marchásemos para casa pues no nos le podíamos quitar de encima e insistió en acompañarnos al hostel.

Al día siguiente, ducha, desayuno en la plaza del ayuntamiento y a por la famosa ruta roja que ya he repetido unas cuantas veces. Buscamos como locos bicis de alquiler por la ciudad pero no había ni una, sin duda la gente se las agencia para su propio uso y no para el turístico. Visitamos de nuevo el canal, para después ir hasta la Ópera y la residencia real. Veréis que nos hemos hecho unas fotos chulísimas utilizando el trípode que trajo Miguelito, todo un artista. Después compramos unos sandwiches y fuimos al “castillo” a comer. Estuvimos haciendo un poco el parias con una botella mientras reposábamos la comida, para luego acercarnos a ver la famosa Sirenita, rodeada de turistas como siempre. Dimos por finalizada la ruta y nos dirigimos hasta el super y luego al hostel para prepararnos para la noche.

Esa noche tuvimos de guía a un amigo de Curro que conoció en su Erasmus en México, nativo de las islas Feroe. Nos llevó a algún bar nuevo y acabamos en nuestro querido Wall Street. Después ya el viaje hasta el hostel se hizo interminable, con alguna que otra mangada. Digamos que si algún pato sabe andar en bici, ya tiene una aparcada en el canal xD. Al llegar al hostel, nuestro primer encuentro surrealista: una muchacha algo descocada que se ofreció a acompañarnos a la habitación, no dábamos crédito. Podría haber sido el final perfecto para una despedida de soltero!

Ya el jueves nos levantamos resacosos tras dormir poco y decidimos visitar algunas tiendas del centro, ya que el día anterior había habido un tiroteo en Christiania y no era muy recomendable ir. Aproveché para despedirme de Yani que hacía escala en la capital antes de partir hacia su querida Galicia. Nunca me olvidaré de ese acento galego ni de  como nos instruyó en el arte del “Helicóptero” y de las famosas “Partouzas”, ni por supuesto de su incomprensible adoración a Drenthe xD. Una tía siempre dispuesta a colaborar en todo y aconsejar a cualquier amigo, todo corazón. Algún día te volveré a cantar como el Ruben a la Jessi! xD Un bikiño muy grande!

Después cogimos el tren y fuimos hasta Fredericia para comer y disfrutar de la playa un rato, que el tiempo era inmejorable. Compramos un balón de volley y toda la tarde estuvimos jugando en la arena. No nos bañamos demasiado en el mar pues estaba lleno de medusas (yo pensé que eran de agua caliente… :S) Con el cansancio acumulado cogimos el tren de nuevo y fuimos hasta Aalborg mientras echábamos unos poker. Ya allí compramos unas birras y subimos hasta mi residencia para cenar y acoplarnos en mi casa y la de Pep y Raúl para dormir, gracias de nuevo!

El viernes nos dedicamos por la mañana a recolectar las bicis que nos harían falta para movernos a Aalborg y tras distribuirlas entre la gente nos fuimos a comprar para que tomasen contacto con ellas. Después de comer nos fuimos hasta las piscinas públicas al lado del fiordo. Lástima que llegásemos tan tarde, ya que sólo pudimos bañarnos 10 minutos. Sin embargo, cuando lo cerraron fuimos al fiordo a bañarnos pero daba algo de asquete por tanta alga y medusa. Además apareció el 2º encuentro surrealista: una muchacha sin complejos bañándose como su madre la trajo al mundo al lado nuestro. Y no creáis que se tapó al cambiarse, hay que ver que poco pudor tienen! Tras dicha experiencia fuimos a jugar al volley playa a un parque en el centro de la ciudad y para mi residencia.  Así a lo tonto cada día nos hacíamos unos 30 km en bici, que no es moco de pavo si lo sumas a sus dos horitas de volley o en su defecto juegos acuáticos.

Por la noche cenamos en mi common y nos tuvimos que ir pronto pues se casaba una de mis vecinas y vino todo histérica a pedirnos por favor que no hiciésemos ruido, así que marchabamos para el bar de mi resi donde estuvimos tomando unas Tuborg y pizza gigante. La fiesta en la Street nos defraudó un poco porque no había casi gente, he de decir, que bajamos bastante tarde y ya se nota que no hay estudiantes por las calles. El festival de Roskilde también ayudó a ello. Sin embargo, nos sentamos en el banco mágico al lado del Seven y seguimos conociendo daneses que se nos acercaban como las moscas al saber que eramos españoles. Todo el mundo se muere por pronunciar las 4 palabras que saben en español! :D Ya nos fuimos a casa plenamente de día, grabando un maravilloso video al estilo de Verano Azul.

Al día siguiente nos levantamos tarde y decidimos ir directamente a comer a las piscinas públicas, que son todo un lujo. El recinto es enorme, la entrada gratuita, las piscinas limpias con arena de playa en el fondo, trampolines gigantes, buen ambiente… Lástima que también lo descubriésemos al final, aunque tampoco las podríamos haber disfrutado mucho más por el mal tiempo. Pasamos todo el día allí y después volvimos hasta la residencia para cenar en mi common.

Esa noche tuvimos un par de bajas en la fiesta, pues el trote que llevábamos les había dejado bastante mermados. Fue una pena que no bajasen, sin duda fue la mejor noche de todas. La sangría de Peñasol hizo su efecto, que sumado a alguna Elephant y a otra cerveza nueva de casi 10º, ibamos más contentos que unas pascuas. Había mucho más jaleo por la Street y volvimos a hacer amigos en el banco mágico. Esta vez un borracho al que buscaba la policía. También casi vimos una “pelea de negratas” y para rematar la noche ahí vimos el tercer encuentro surrealista: una muchacha de buen ver intentó robar unas cervezas en el Seven Eleven y la delataron quienes hacían cola. Total que salió corriendo pero el de Seguridad la agarró y tras forcejear un poco aleeeeee, todas las pechugas al aire!!! :o Salió corriendo de la tienda hacia nosotros que estabamos con los ojos como platos y la tía ni se tapaba ni na. Estaba tan chinada con los delatores que volvió a entrar y se lió a patadas con media cola. Repi se nos libró por poco. Después ya se la llevó la policía arrestada. Sin duda unos de los mejores momentos del Erasmus! De camino a casa tuvimos un pequeño accidente, ya que se nos cayó Repi de la bici y se magulló bastante el codo y la mano, sin mayor importancia.

El domingo tocaba excursión para amortizar el Interrail pero el día se levantó un poco chungo. Les preparé unas ricas frikadellers a mi estilo y cogimos el tren dirección a Skagen. Por el camino la “pinza” estuvo rulando para ver quien fregaba los platos y le tocó a Curro. Como cogimos el tren muy tarde, no nos dió mucho tiempo para disfrutar del viaje. Subimos al faro y al bajar nos tocó abonar sus 10 dkk, esta vez sí que había vigilantes. Después no pudimos ir hasta la punta a hacernos las típicas fotos, no podíamos perder el tren pues era el último. Así que nos dimos media vuelta y volvimos para Aalborg. Ya allí cenamos unas pizzas con Nacho y nos fuimos para mi common a tomarnos unas birras de relax, pero el cansancio se apoderó de nosotros y no tardamos en irnos para la cama. He de decir que Repi se portó como un campeón y aguantó los casi 10 km andando de la excursión, a pesar de su acusada cojera por la caída de la noche anterior.

El lunes ya tocaba recoger toda la casa y hacer las maletas, pues era el último día de la visita. Bajamos al centro de Aalborg para ver un poco las tiendas y después cogimos el primer tren para Aarhus. No pudimos ir a comer al restaurante que les tenía preparado porque no paraba de llover y nos tuvimos que conformar con un buffet chino que no estuvo nada mal, dentro del centro comercial anexo. La mano de repi comenzó a hincharse por momentos y nos tocó ir pidiendo hielo por todos los sitios, pues no tenía muy buena pinta. Todo quedó en un susto, pues luego se le bajó la hinchazón y no fue a más. De Aarhus tampoco vimos mucho, el canal y poco más, el día no acompañaba. Así que volvimos para la estación y nos despedimos. Ellos marcharon para el aeropuerto y yo de vuelta a mi ciudad.

Por la noche estuvimos cenando donde Félix y echando unos ping pong para despedirle de Nacho, mientras comentábamos las hazañas del viaje y le recordábamos un poco a Félix algo del sábado anterior… El martes ya fue un día mucho más tranquilo. Tocó poner lavadoras y recoger la casa un poco, pues parecía que había pasado una manada de mamuts en celo. Esa noche quedamos para cenar donde Silvia pues nos tocaba despedir esta vez a Raúl, mi otro compañero de proyecto, natural de Cuenca y chanante hasta la médula, dí que sí copóoon!!! Un gran tipo con expíritu aventurero y casi más planificador que yo, menudo guía contratamos en Londres! jeje Ha sido todo un placer compartir proyecto caballeros ;)

Desde dicho martes todo ha sido bastante tranquilo y aburrido.  Me he dedicado a ir recogiendo la casa, hice el envío con mis cosas para España y acabé de rellenar las encuestas necesarias para recibir el resto del dinero del Erasmus. También aproveché para ir a la piscina, ya que aún me quedan unos cuantos tickets y así me distraigo un poco, que sino se me caen las paredes de casa encima…

La verdad que el viaje con mis amigos fue inmejorable, pero no sé qué idea se habrán llevado de Dinamarca, pues no han pasado más que calor, no han visto más que muchachas semidesnudas y no han conocido más que a frikis. Sin duda es un país auténtico.

Published in: on julio 12, 2009 at 4:40 pm  Comentarios (1)  

1×26 – Tour de despedida

Lo sé, tengo el blog muy desatendido, pero es que me ha sido imposible plantarme delante del ordenador más de dos horas seguidas desde el día que presenté el proyecto. Han sido días muy ajetreados en los que no hemos parado ni por un momento, se nota que ya esto está medio acabado y nadie quiere desperdiciar el tiempo por tierras danesas.

Esta semana me he quedado prácticamente sólo tras la marcha de casi todos los Erasmus y de los amigos que vinieron a verme. Así que me estoy dedicando a poner un poco al día la casa recogiendo y preparando el envío que tengo que hacer. Y como estoy más aburrido que aburridín pues voy a contaros un poco lo que aconteció el primero de los viajes que hicimos desde que soy licenciado. El último viaje lo dejamos para otro post.

El jueves 25, tras presentar el proyecto satisfactoriamente, como ya os comenté, no paramos un solo momento. Comimos en una pizzería cercana para celebrarlo y tras echarnos una merecida siesta nos fuimos todos a hacer una barbacoa a casa de Nacho y Ricard. Tuvimos desde guerra de globos de agua hasta los míticos juegos de “puntos” y “sangre”, tarde muy entretenida. Ya nos despedimos de Mia, la buddy de Pep, que nos obsequió con una tarta riquísima. Por la noche nos tocó también despedirnos de Rous, mi compañera de buddy (a la que no conocimos) que fundó sin querer el famoso “Popu” y Apa, el granaíno con más salero y más desastre que he conocido, todo un personaje.

Esa misma noche hicimos unos cuantos cds de música veraniega, con las míticas canciones del verano de toda la vida, pues había empezado el verano para nosotros! Al día siguiente preparé la maleta mientras fueron a recoger los coches alquilados y nos fuimos de ruta por Dinamarca, que teníamos que conocer un poco más el país.

La primera parada fue Londstrup, un pueblecito con playa en el que pasamos toda la mañana comiendo y tragando arena del aire que hacía. Después cogimos los coches e intentamos buscar el faro de Lokken pero nos lo pasamos un par de veces y decidimos continuar nuestro camino hacia Skive. Tras un par de horas llegamos a este pueblecito turístico en el que tan sólo pudimos hacer una parada técnica para estirar las piernas y hacernos unas fotillos en el muelle ya que ibamos muy tarde y aún nos quedaban kilómetros.

Reanudamos la marcha y llegamos por la noche a Esbjerg, una de las ciudades más grandes de Dinamarca. Fuimos directos al albergue tras cenar en un McDonalds con juegos gratuitos para niños y bebidas interminables. Menudo albergue habíamos contratado. Era como un palacete antiguo restaurado como hostel para el descanso de sus huéspedes. Nos dejaron las llaves en recepción del hotel, vamos en un sobre allí en ventanilla sin nadie que lo vigilase, si cuando digo que son confiados… Es más, nos dieron la clave para entrar al hostel por teléfono, están apañaos. Nos duchamos y ale, de fiesta al centro. Bajamos en coches ya que estábamos muy lejos. El pueblo tenía su encanto y la zona de bares estaba muy chula con una plaza enorme y llena de iluminación  de colores. Estaba plagado de los jóvenes con gorritas que acababan de graduarse en el instituto, ya que aquí es costumbre celebrarlo durante un par de semanas. Rematamos la noche en una discoteca donde tras negociar con los porteros (weno, negociaron las muchachas, ya sabéis como van estas cosas…) nos dejaron entrar gratis porque sabían que ibamos a animar la fiesta y no les decepcionamos. Acabamos cerrando el bar a altas horas de la mañana.

Al día siguiente tras recoger la habitación y ducharnos decidimos ir a pasar la resaca a unas piscinas cubiertas al lado del hostel. Qué gran decisión, nada mejor para una mañana con la cabecita cargada. Tenían piscina de olas, jacuzzi, chorretes de estos que te masajean y hasta un pedazo de tobogán al estilo del Aquópolis. Una pasada. Después ya casi a la hora de comer cogimos los coches y nos dirigimos hasta Ribe, tras pasar por unas estatuas enormes de unos hombres cagones. Ribe era un pueblito con mucho encanto, lleno de canales para los barcos y zonas peatonales empedradas. Muy bonito sí señor. Comimos allí, nos echamos la siesta en un verde que encontramos y de nuevo a los coches.

Nos habían recomendado el castillo de Egeskov, al sur de Odense. Nos pillaba un poco lejos pero merecía la pena. Total, que cuando llegamos allí a eso de las 6 acababan de cerrar, pues no sabíamos que era un recinto privado en el que teníamos que pagar. Un turista que estaba saliendo se ofreció a dejarnos la puerta de salida abierta para que entrásemos sin pagar pero una empleada con muy mal humor le echó una bronca tremenda, al grito de: “it cost 200 dkk, and you know why!!!”, mítico. Nos tocaron las pelotas, así que decidimos colarnos. Entramos por la puerta de salida y nos fuimos rápidamente a hacer un par de fotillos con el castillo de fondo. Ya sabéis, estilo español, cuando se ha visto eso de pagar!!! Después nos fuimos hasta un laberinto que estaba al lado del castillo donde tras volvernos a colar, estuvimos un buen rato jugando a pillar en dos equipos, igual que los chiquetes. El juego se acabó cuando Raúl casi se queda sin espalda por un rasguño de un árbol. De nuevo cogimos los coches y ya fuimos directos hasta Aarhus donde pasaríamos la última noche de fiesta.

El albergue de Aarhus también estaba muy lejos del centro de fiesta, pero esta vez decidimos bajar en taxis. Nos metimos 8 personas en una habitación de 6, igual que el camarote de los Marx. Bajamos a cenar al restaurante donde estuvimos la otra vez pero ya estaba cerrado, así que nos conformamos con un poco de comida basura mientras veíamos un museo en la calle de fotografías del mundo, muy interesante. Después estuvimos toda la noche por allí hasta que ya no podíamos más y fuimos para casa. Al llegar aparecieron tres noruegos que nos ofrecieron un poco de “redwine” y charleta hasta que nos fuimos a la cama. No sé quien iba peor, si ellos que eran profesores de una orquesta juvenil, o nosotros que ya estabamos para el arrastre.

Ya el domingo por la mañana, tras dormir 3 escasas horas volvimos a los coches y fuimos directos a la primera playa que vimos en el mapa, cerca de Greena. Digo playa por decir algo, puesto que no hay comparación con las playas españolas. Tras comer ya nos dirigimos hacia Aalborg donde dejamos al Messie que tenía que hacer las maletas. El resto fuimos hasta la playa “Palmenstrand” en Frederikshavn, un auténtico lujo apenas a 60 km de nuestra ciudad. Canchas de volley playa hasta en el agua, arena fina, hamacas y palmeras, lo más parecido a España desde que vine a tierras danesas. Estuvimos toda la tarde bañándonos y lamentándonos de no haberlo encontrado antes. También visitamos en la ciudad un festival marinero en el que habían representado como una batalla marina.

Cuando ya se acercaba la hora de irnos para casa sabíamos que esto ya se había acabado, que el Erasmus había llegado al fin y nos pusimos todos bastante melancólicos con buena musiquita de fondo. Encima cuando volvimos para casa, tras dejar uno de los coches en el aeropuerto, nos tocó despedir a unos de los pesos pesados del grupo: Don Ricard Tragant, el “Messie”. Todo un artista, del que no olvidaremos sus bailes mágicos ni su buen sentido del humor. Catalán y guasón hasta la médula. Un tío con clase, sí señor.

Ya el lunes fue un día de recados por la mañana: bajamos a la universidad a por el certificado de las notas y a la Kommune a decir que ya abandonaríamos el país en breve. Luego nos fuimos todos a comer a casa de Yani donde hicimos una gran macarronada con los restos que nos iban quedando a todos y lo acompañamos con un buen Lambrusco. Me firmaron unos cuantos más las bandera y me fui para casita a preparar la maleta para el día siguiente, que venían mis amigos de Medina y Valladolid.

Por la noche bajamos a cenar a casa de Mia, la novia de Aitor, donde nos despedimos finalmente de otros tres pirámides. Aitor, el último integrante del popu, exiliado de la realeza por su fuerte carácter. Enseñó el culo a todo Dinamarca y defendió Asturias contra viento y marea, en algún derbi contra el Sporting me lo encontraré. Pep, mi compañero de proyecto con el que tengo una promesa “chanante” guardada para la próxima vez que nos veamos. Un tipo despistadete pero todo un fenómeno (sobre todo hablando de zurullos xD), llegará lejos con su Popochi! Y Tania, una mañica mimoseta que nos enseñó como añadir “ete” y “eta” a todas las palabras,  ¿¿¿ pero qué es un petete??? jeje. Me bautizó como el “Alemán” y yo como la “Accidentada”. La guardaré un gran cariño y será la primera a la que visitemos, en Pilares estaremos!!!

Los pilares del grupo se han ido cayendo, lo que significa que la aventura Erasmus está más que acabada. Tan sólo me queda disfrutar ya de las últimas semanas de estancia en Dinamarca con los amigos y la familia, qué mejor final para la aventura.

Published in: on julio 10, 2009 at 1:14 pm  Dejar un comentario  
Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.